SEAMOS MEJORES MAESTROS 14 al 20 de septiembre

 

SEAMOS MEJORES MAESTROS 14 al 20 de septiembre 

4. Empiece conversaciones

(2 mins.) DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia (lmd lección 3 punto 3 Ofrezca su ayuda. Siempre que sea oportuno, ayude a la persona. Una muestra de bondad puede ser la llave que abra la puerta a una buena conversación.  ).

PUBLICADOR: Buenos días. Estamos visitando brevemente a los vecinos para compartir un pensamiento que puede ayudar cuando tenemos preocupaciones. Muchas personas hoy se sienten cansadas por tantos problemas. ¿Cree que algún día la vida será más tranquila?

 

AMO DE CASA: Sería bueno, pero con tantos problemas parece difícil.

 

PUBLICADOR: Sí, lo entiendo. A veces uno quisiera encontrar una solución, pero no sabe dónde buscar. Precisamente por eso me gustaría ofrecerle una ayuda gratuita: un curso de la Biblia. No es una clase complicada ni tiene ningún costo.

 

AMO DE CASA: ¿Y de qué se trata?

 

PUBLICADOR: El curso nos ayuda a encontrar en la Biblia respuestas a preguntas como: ¿Por qué sufrimos? ¿Qué hará Dios para acabar con los problemas? Y también nos enseña cómo aplicar sus consejos en nuestra vida diaria.

 

AMO DE CASA: Suena interesante.

 

PUBLICADOR: Me alegra. Si usted quiere, podríamos analizar una pregunta de la Biblia en unos pocos minutos, el día que le resulte conveniente. Así puede ver cómo es el curso y decidir si le gustaría continuar.

 

AMO DE CASA: Está bien, podría ser.

 

PUBLICADOR: Perfecto. Entonces, ¿qué día le quedaría mejor?

 

5. Empiece conversaciones

(2 minutos.) DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia. Presente y analice un video del kit de enseñanza, pero no lo ponga (lmd lección 3 punto 5 4. Pregúntele cuándo pueden volver a hablar. No termine la conversación sin hablar con la persona sobre el día y la hora en los que volverá a visitarla. Y asegúrese de no faltar a la cita. ).

PUBLICADOR: Buenos días. Estamos visitando brevemente a nuestros vecinos para ofrecer un curso gratuito de la Biblia. ¿Le gustaría saber cómo se realiza?

 

AMO DE CASA: Sí, ¿cómo funciona?

 

PUBLICADOR: Es muy sencillo. Usamos la Biblia para analizar diferentes temas y encontrar respuestas a preguntas importantes. Además, utilizamos imágenes y videos que hacen que el aprendizaje sea más fácil y agradable.

 

Mire, tengo aquí un video de nuestro kit de enseñanza que explica cómo son estos cursos.

 

AMO DE CASA: ¿Y cuánto duran las clases?

 

PUBLICADOR: La persona decide. Pueden durar unos 10 minutos o más, dependiendo del tiempo que tenga. También puede elegir cuándo, dónde y con qué frecuencia estudiar. Y algo importante: el curso es completamente gratuito y estudiarlo no obliga a nadie a hacerse testigo de Jehová.

 

AMO DE CASA: Eso me parece bien. A veces no tengo mucho tiempo.

 

PUBLICADOR: Lo entiendo. Por eso podemos adaptarnos a su horario. Incluso podemos analizar un tema que a usted le interese y hacerlo al ritmo que le resulte cómodo.

 

Si le parece, la próxima vez podemos ver juntos el video y después analizar una pequeña lección para que usted vea cómo funciona el curso.

 

AMO DE CASA: Está bien.

 

PUBLICADOR: Excelente. ¿Qué día y a qué hora le quedaría bien que volvamos?

 

AMO DE CASA: El sábado por la mañana.

 

PUBLICADOR: Perfecto. Entonces volveremos el sábado por la mañana. Y me aseguraré de venir a la hora acordada.

 

6. Haga revisitas

(3 minutos.) PREDICACIÓN INFORMAL. Ofrézcale un curso de la Biblia a una persona que en otra ocasión le dijo que estaba preocupada por algo que vio en las noticias (lmd lección 7 punto  4. Pregúntele cuándo pueden volver a hablar. No termine la conversación sin hablar con la persona sobre el día y la hora en los que volverá a visitarla. Y asegúrese de no faltar a la cita.  ).

PUBLICADOR: ¡Hola! Qué gusto volver a verla. La vez pasada me comentó que estaba preocupada por una noticia que había visto. ¿Cómo se ha sentido estos días?

 

PERSONA: Hola. Pues la verdad sigo preocupada. Cada vez que veo las noticias parece que las cosas están peor.

 

PUBLICADOR: Sí, es comprensible que eso nos preocupe. Cuando vemos guerras, violencia o tantas cosas malas, uno se pregunta: “¿Será que algún día esto va a cambiar?”. ¿A usted también le ha pasado?

 

PERSONA: Sí, justamente eso pienso. A veces hasta me pregunto si Dios puede hacer algo.

 

PUBLICADOR: Es una buena pregunta. Y justamente la Biblia da una respuesta que me parece muy tranquilizadora. Por ejemplo, en Salmo 37:10, 11, se promete que llegará el momento en que la maldad desaparecerá y las personas podrán disfrutar de verdadera paz.

 

PERSONA: Me gustaría saber cuándo ocurrirá eso.

 

PUBLICADOR: A mí también me interesó mucho esa pregunta. Por eso quería ofrecerle algo que puede ayudarla a encontrar respuestas directamente en la Biblia: un curso bíblico gratuito. No se trata solamente de escuchar lo que nosotros pensamos, sino de analizar lo que realmente enseña la Biblia.

 

PERSONA: ¿Y cómo es ese curso?

 

PUBLICADOR: Es muy sencillo. Se pueden escoger temas que nos interesen, como por qué hay tantos problemas, qué hará Dios para solucionarlos y cómo podemos tener más tranquilidad ahora. Las lecciones son breves y se pueden adaptar al tiempo que usted tenga.

 

PERSONA: Eso me parece interesante.

 

PUBLICADOR: Qué bueno. Si le parece, la próxima vez podemos analizar una pequeña lección relacionada con esa preocupación que usted tiene. Así podrá comprobar por sí misma lo que dice la Biblia.

 

PERSONA: Sí, me gustaría.

 

PUBLICADOR: Perfecto. Como estamos aquí en el mercado y seguramente tiene que continuar con sus compras, no quiero quitarle más tiempo. ¿Cuándo le vendría bien que volvamos a conversar: algún día entre semana o el fin de semana?

 

PERSONA: El sábado en la mañana tengo un poco más de tiempo.

 

PUBLICADOR: Excelente. ¿Le parece bien el sábado a las 10 de la mañana?

 

PERSONA: Sí, está bien.

 

PUBLICADOR: Perfecto, entonces quedamos para el sábado a las 10. Traeré una lección breve para que veamos juntos qué dice la Biblia sobre el futuro. Nos vemos el sábado.

 

PERSONA: De acuerdo. Nos vemos.

7. Haga discípulos

(4 minutos.) Converse con su estudiante de la Biblia. Háblele de la campaña para ofrecer cursos bíblicos. Pregúntele si conoce a alguien a quien le gustaría estudiar la Biblia (th lección 11  RESUMEN: Hable con el corazón para motivar a sus oyentes. ).

PUBLICADOR: Me alegra mucho ver cómo has ido avanzando en tu estudio de la Biblia. ¿Qué es lo que más te ha gustado de lo que hemos aprendido hasta ahora?

 

ESTUDIANTE: Me ha gustado entender cosas que antes no sabía. Sobre todo, saber que Dios se interesa por nosotros y que tiene un propósito para la humanidad.

 

PUBLICADOR: A mí también me alegra mucho escuchar eso. Y precisamente quería comentarte algo. Durante este tiempo tendremos una campaña especial para ofrecer cursos bíblicos. La idea es ayudar a más personas a conocer lo que realmente enseña la Biblia.

 

ESTUDIANTE: ¿Y cómo se les ofrece el curso?

 

PUBLICADOR: De una manera sencilla. Podemos hablar con familiares, amigos, compañeros de trabajo o incluso con alguien que conozcamos de manera informal. Podemos decirles que estamos estudiando la Biblia y que existe un curso gratuito que les puede ayudar a encontrar respuestas a sus propias preguntas.

 

ESTUDIANTE: Creo que a algunas personas les podría interesar.

 

PUBLICADOR: Seguro. Y piensa en algo: ¿qué ha significado para ti estudiar la Biblia?

 

ESTUDIANTE: Me ha ayudado a tener más tranquilidad y a ver la vida de otra manera.

 

PUBLICADOR: Exactamente. Y cuando algo bueno nos ayuda de verdad, normalmente queremos compartirlo con las personas que queremos. Imagínate que un amigo tuyo está pasando por un problema y tú sabes que la Biblia puede darle esperanza y ayudarlo. ¿No te gustaría que él también tuviera la oportunidad de conocer esas respuestas?

 

ESTUDIANTE: Sí, claro. Me gustaría ayudarlo.

 

PUBLICADOR: Eso es muy bonito. No tenemos que obligar a nadie ni insistirle. Simplemente podemos ofrecerle la oportunidad. Quizás alguien esté buscando respuestas, pero nunca se le ha ocurrido estudiar la Biblia.

 

ESTUDIANTE: Tengo una amiga que siempre está preocupada por su familia. Creo que podría interesarle.

 

PUBLICADOR: Qué bueno que pensaste en ella. ¿Crees que podrías hablarle del curso?

 

ESTUDIANTE: Sí, podría comentárselo.

 

PUBLICADOR: Me alegra. Podrías decirle algo tan sencillo como: “Estoy estudiando la Biblia y me está ayudando mucho. Hay un curso gratuito que explica la Biblia de una manera sencilla. Si quieres, algún día podemos verlo juntos”.

 

ESTUDIANTE: Sí, podría decírselo así.

 

PUBLICADOR: Y recuerda algo: no estamos intentando convencer a alguien a la fuerza. Queremos ayudar a las personas porque nos importan. Si esa amiga acepta, qué bonito sería que ella también pudiera experimentar los beneficios que tú has encontrado al estudiar la Biblia.

 

ESTUDIANTE: Sí, me gustaría mucho que pudiera aprender.

 

PUBLICADOR: Entonces, durante esta campaña, pensemos en las personas que queremos y oremos a Jehová para que nos ayude a encontrar la manera apropiada de hablarles. Quizás una conversación sencilla sea justamente lo que necesitan para dar el primer paso.

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