La Atalaya 4-10 DE MAYO DE 2026

 

La Atalaya 4-10 DE MAYO DE 2026

 


Mejoremos nuestro “arte de enseñar” en la predicación



 

1. ¿Qué debemos cultivar, y por qué?

Jesús mandó que hiciéramos discípulos y enseñáramos a otros. Por eso, todos debemos cultivar el “arte de enseñar”. Aunque Jehová y los ángeles nos ayudan a encontrar personas sinceras, nosotros tenemos que esforzarnos por explicar la verdad de forma clara y atractiva. El ejemplo de Pablo y Bernabé nos enseña que podemos mejorar nuestra manera de enseñar con práctica y esfuerzo.

 

2. ¿Por qué sienten algunos que no pueden mejorar como maestros?

Algunos creen que no pueden mejorar porque sienten que no estudiaron mucho o que no tienen habilidad para enseñar. Otros se desaniman al compararse con hermanos que tienen más resultados. Pero Jehová no espera perfección; él valora nuestro esfuerzo. Además, el crecimiento depende también de la ayuda de Jehová y de la disposición de las personas que escuchan.

 

3. ¿Por qué podía Jesús tocar el corazón de las personas?

Jesús podía llegar al corazón de las personas porque entendía sus necesidades y preocupaciones. Él veía que muchos estaban cansados y necesitaban ánimo y esperanza. Por eso hablaba de temas que realmente les ayudaban. Esto me enseña que, para ser buenos maestros, debemos interesarnos sinceramente por las personas y pensar en cómo la Biblia puede ayudarlas.

 

4. ¿Cómo demostramos que nos interesamos por las personas?

Demostramos interés cuando tratamos de comprender las dificultades que enfrentan las personas. Hoy muchos sufren por problemas económicos, enfermedades o inseguridad. Cuando pensamos en eso, podemos hablarles con empatía y mostrarles que la Biblia tiene esperanza y consuelo para sus problemas.

 

5. ¿En qué sentido era Jesús distinto de los fariseos?

Jesús era muy diferente de los fariseos porque trataba a las personas con amabilidad y humildad. Los fariseos hacían sentir mal a la gente, pero Jesús hacía que se sintieran valoradas y escuchadas. Su ejemplo nos enseña que nuestra forma de tratar a los demás puede ayudar mucho a que quieran escuchar el mensaje de la Biblia.

6. ¿Qué nos ayudará a mostrar amabilidad y respeto hacia quienes rechazan el mensaje o se oponen a él?

Algo que nos ayudará es tratar de comprender por qué reaccionan así las personas. Puede que algunas estén pasando por problemas o preocupaciones y no realmente en contra del mensaje. Si les damos el beneficio de la duda y respondemos con calma y amabilidad, será más fácil no ofendernos y seguir reflejando las cualidades cristianas al predicar.

 

7. ¿Cómo demostró Jesús que basaba sus enseñanzas en la Palabra de Dios?

Jesús no enseñaba sus propias ideas ni buscaba impresionar a las personas. Más bien, siempre usaba las Escrituras para explicar la voluntad de Jehová. Aunque tenía muchísimo conocimiento, hablaba de una manera sencilla y fácil de entender. Esto nos enseña que, al predicar y enseñar, debemos basarnos en la Biblia y no en opiniones personales.

 

8. ¿Cómo siguió el apóstol Pedro el ejemplo de Jesús?

Pedro siguió el ejemplo de Jesús usando las Escrituras para enseñar. Aunque no tenía mucha educación, explicó con claridad las profecías acerca de Jesús y logró llegar al corazón de miles de personas. Esto demuestra que lo más importante no es la capacidad humana, sino usar bien la Palabra de Dios.

 

9. ¿Por qué debemos usar la Biblia al enseñar?

Debemos usar la Biblia porque es la mejor herramienta para llegar al corazón de las personas. Cuando enseñamos con las Escrituras, permitimos que Jehová sea quien hable mediante su Palabra. Además, la Biblia tiene sabiduría superior a cualquier idea humana y puede ayudar a las personas a acercarse más a Jehová y vivir felices.

 

10. ¿Cómo podemos centrar la atención del estudiante en la Biblia?

Podemos centrar la atención del estudiante en la Biblia leyendo y analizando con calma los textos importantes. Aunque usemos videos o imágenes, debemos ayudarle a entender los principios bíblicos que enseñan. Así el estudiante comprenderá que lo principal no es el material de apoyo, sino lo que Jehová dice en su Palabra.

 

11, 12. a) ¿Cómo podemos ser pacientes con nuestro estudiante?

Podemos ser pacientes entendiendo que cada estudiante aprende y progresa a su propio ritmo. Algunas verdades quizá nos parezcan sencillas, pero para otros pueden ser difíciles de aceptar porque nunca las habían escuchado. Igual que Pablo razonó varias veces con las Escrituras para ayudar a las personas, nosotros también debemos enseñar con calma, paciencia y usando la Biblia.

 

b) ¿Qué debemos recordar sobre algunas personas, y cómo podemos ayudarlas?

Debemos recordar que algunas personas nunca han leído la Biblia ni saben lo que contiene. Por eso necesitamos escucharlas con atención y ayudarlas poco a poco a conocer el valor de la Palabra de Dios. Cuando les mostramos textos bíblicos y cómo la Biblia puede ayudarlas en su vida diaria, despertamos su interés y fortalecemos su confianza en Jehová.

13. Cuando estamos enseñando, ¿en quién queremos enfocar la atención?

Cuando enseñamos, queremos enfocar la atención en Jehová y no en nosotros mismos. Igual que en una obra de teatro las luces se dirigen hacia los personajes principales, nosotros queremos que las personas conozcan y valoren más a Jehová. Nuestro objetivo es ayudarlas a acercarse a él y fortalecer su amistad con él.

 

14. ¿Cómo podemos ayudar al estudiante a cultivar el deseo de hacer feliz a Jehová?

Podemos ayudar al estudiante a pensar en cómo se siente Jehová y en cuánto lo ama. Más que seguir reglas, queremos que haga cambios porque desea agradar a Dios. Cuando el estudiante entiende que Jehová siempre busca su bienestar, nace en él el deseo sincero de obedecerlo y hacerlo feliz.

 

15. ¿Qué podemos hacer para seguir mejorando nuestro arte de enseñar?

Para mejorar nuestro arte de enseñar, debemos pedirle ayuda a Jehová en oración y aprovechar bien la capacitación que recibimos en las reuniones. También nos beneficia escuchar sugerencias de hermanos con experiencia y tratar de ponernos en el lugar del estudiante. Así podremos enseñar de una manera más clara y llegar mejor a su corazón.

 

16. ¿Por qué es bueno que sigamos mejorando nuestro arte de enseñar?

Es bueno seguir mejorando porque enseñar acerca de Jehová nos hace felices y ayuda a otros a acercarse a él. Además, en el nuevo mundo seguirá siendo necesario enseñar. Por eso queremos continuar interesándonos por las personas, usando la Biblia y poniendo siempre el foco en Jehová.

¿QUÉ RESPONDERÍA?

¿Cómo demostramos que nos interesamos por las personas?

Demostramos interés tratando de comprender las preocupaciones y problemas que enfrentan las personas. Cuando mostramos empatía, escuchamos con atención y hablamos con amabilidad y respeto, es más fácil llegar a su corazón y ayudarlas con la esperanza que da la Biblia.

 

¿Por qué es importante centrar la atención en la Palabra de Dios al enseñar?

Es importante porque la Biblia tiene el poder de tocar el corazón y enseñar la voluntad de Jehová. Cuando usamos las Escrituras, no enseñamos ideas humanas, sino la sabiduría de Dios. Así ayudamos a las personas a confiar en Jehová y valorar más su Palabra.

 

¿Cómo podemos poner el foco en Jehová al enseñar?

Ponemos el foco en Jehová cuando ayudamos al estudiante a conocerlo, amarlo y desear agradarle. No buscamos llamar la atención hacia nosotros mismos, sino que la persona fortalezca su amistad con Jehová y reconozca cuánto lo ama y se preocupa por él.

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