Busquemos perlas escondidas Jeremías 49 y 50
Jeremías 49:1, 2. Estos versículos me enseñan que Jehová no pasa por alto las injusticias. Los ammonitas habían ocupado territorios que no les pertenecían y tuvieron que responder por ello. Esto me recuerda que siempre debo respetar lo que pertenece a los demás y nunca aprovecharme de alguien para conseguir un beneficio personal. Jeremías 49:3. Este versículo me recuerda que las posesiones materiales no ofrecen seguridad permanente. Los habitantes de Ammón confiaban en sus ciudades, pero estas podían desaparecer. Por eso, quiero dedicar más tiempo a fortalecer mi amistad con Jehová, porque esa es una riqueza que realmente tiene valor. Jeremías 49:4, 5. Aprendo que el orgullo y las riquezas pueden hacer que una persona se sienta muy segura de sí misma. Eso les pasó a los ammonitas, pero no pudieron evitar la calamidad. Esto me enseña a ser humilde y reconocer que mi verdadera seguridad no depende de lo que tengo, sino de Jehová. Jeremías 49:6. Me llama la atención que Jehová n...