Busquemos perlas escondidas Jeremías 36 -37

 

Busquemos perlas escondidas Jeremías 36 -37 

Jeremías 36:1-3

Jehová hizo que su mensaje quedara por escrito para que el pueblo tuviera la oportunidad de escuchar la advertencia, arrepentirse y recibir su perdón. Esto me enseña que los consejos de Jehová no buscan castigarnos, sino ayudarnos a corregir nuestros errores. Por eso, cuando la Biblia me muestra algo que debo mejorar, quiero actuar de inmediato.

Jeremías 36:4-5

Jeremías contó con la ayuda de Baruc para poner por escrito el mensaje de Jehová, aunque él mismo no podía entrar en la casa de Jehová. Esto me enseña que cada uno puede tener una función diferente en el servicio a Jehová. Lo importante es estar dispuestos a colaborar y cumplir con humildad las instrucciones que recibimos.

Jeremías 36:6-7

Baruc tenía que leer en voz alta el mensaje para que el pueblo pudiera escucharlo y quizás arrepentirse. Esto me recuerda que no basta con escuchar la Palabra de Dios; debemos permitir que sus consejos nos motiven a hacer cambios. Por eso, cuando recibo un consejo bíblico, quiero ponerlo en práctica.

Jeremías 36:8-10

Baruc obedeció las instrucciones de Jeremías y leyó públicamente las palabras de Jehová. Su ejemplo me enseña a ser obediente y confiable. Cuando recibo una asignación en la congregación, quiero cumplirla con cuidado y responsabilidad, sin buscar excusas ni hacer las cosas a medias.

Jeremías 36:11-15

Micaya escuchó la lectura del rollo y los príncipes quisieron conocer el mensaje completo. Esto me enseña la importancia de prestar atención cuando se lee la Palabra de Dios. También me anima a aprovechar las oportunidades que tengo para conocer mejor los consejos de Jehová y fortalecer mi fe.

Jeremías 36:16-19

Los príncipes comprendieron que el mensaje era serio y decidieron informar al rey. Además, protegieron a Jeremías y Baruc diciéndoles que se escondieran. Esto me enseña que, cuando enfrentamos oposición, debemos mantenernos firmes pero también actuar con prudencia. Y si un hermano está pasando por dificultades, podemos darle nuestro apoyo.

Jeremías 36:20-21

El rollo fue llevado al rey Jehoiaquim y se empezó a leer delante de él. Esto me recuerda que el mensaje de Jehová debe darse a conocer a todo tipo de personas, sin importar su posición. Todos necesitan la oportunidad de escuchar la Palabra de Dios y decidir cómo responder.

Jeremías 36:22-23

Jehoiaquim fue cortando partes del rollo y echándolas al fuego hasta destruirlo. Esto me enseña que rechazar el consejo de Jehová no cambia la verdad ni evita las consecuencias. Por eso, quiero evitar que el orgullo o una mala actitud me hagan rechazar la corrección que Jehová me da mediante su Palabra.

Jeremías 36:24-26

El rey y sus siervos no mostraron temor ni arrepentimiento, y Jehoiaquim incluso quiso arrestar a Jeremías y Baruc. Pero Jehová los protegió. Esto me enseña que hacer lo correcto no siempre evitará la oposición. Aun así, puedo confiar en Jehová y seguir haciendo lo que él espera de mí.

Jeremías 36:27-28

Aunque Jehoiaquim quemó el rollo, Jehová le dijo a Jeremías que escribiera nuevamente todas las palabras. Esto me anima mucho porque demuestra que nadie puede impedir que se cumpla el propósito de Jehová. Si alguna vez algo sale mal en mi servicio a Jehová, no debo desanimarme; puedo buscar otra manera de seguir adelante.

Jeremías 36:29-31

Jehová anunció las consecuencias que tendría Jehoiaquim por rechazar su mensaje. Esto me recuerda que no debemos tomar a la ligera los consejos de Jehová. Si recibimos corrección, lo mejor es aceptarla con humildad y hacer los cambios necesarios, en vez de insistir en una conducta incorrecta.

Jeremías 36:32

Jeremías volvió a dictar el mensaje a Baruc y se añadieron muchas otras palabras. Así, el intento de Jehoiaquim de destruir el mensaje de Jehová fracasó. Esto fortalece mi confianza en Jehová, porque su propósito siempre se cumple. Por eso, quiero seguir hablando de su Palabra con valor y constancia.

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