Tema: ¡Qué importante es tener buenos pastores!

 

TESOROS DE LA BIBLIA

(10 minutos.)

Tema: ¡Qué importante es tener buenos pastores!



 

Imagínese por un momento un rebaño sin pastor. Las ovejas no saben hacia dónde ir, quedan expuestas a los peligros y muchas terminan perdiéndose. Algo parecido ocurrió con el pueblo de Dios en tiempos de Jeremías. Jehová esperaba que quienes tenían la responsabilidad de dirigir al pueblo lo cuidaran con amor, pero sucedió todo lo contrario. Por eso, en este discurso veremos tres lecciones importantes que nos ayudarán a valorar aún más a los buenos pastores que Jehová nos ha dado hoy.

 

Leamos Jeremías 23:2. Jehová les dijo a los líderes de Judá: "Ustedes han dispersado a mis ovejas, las han ahuyentado y no las han cuidado". Estas palabras muestran que los gobernantes y líderes religiosos habían abandonado la responsabilidad que Jehová les había confiado. En lugar de proteger al pueblo, lo descuidaban y lo alejaban de Jehová. Ellos pensaban más en sus propios intereses que en el bienestar espiritual de las personas.

 

Esta idea se entiende mejor con lo que dice Ezequiel 34:2 al 5. Allí Jehová explica que aquellos pastores se alimentaban a sí mismos, pero no alimentaban al rebaño. No fortalecían a las ovejas débiles, no cuidaban de las enfermas, no buscaban a las perdidas y, además, las trataban con dureza. Como resultado, el pueblo quedó completamente desprotegido y se dispersó. Sin embargo, Jehová veía todo lo que estaba ocurriendo y prometió pedirles cuentas por su mala manera de actuar.

 

¿Qué aprendemos nosotros? Jehová nunca aprueba que alguien use una responsabilidad para beneficio propio o descuide a sus siervos. Él espera que quienes cuidan de su pueblo lo hagan con amor, humildad y verdadero interés por el bienestar espiritual de cada hermano.

 

Ahora pasemos al segundo punto. Leamos Jeremías 23:14 y 15. Estos falsos profetas no solo enseñaban mentiras, sino que también llevaban una vida inmoral. Según explica La Atalaya del 1 de marzo de 1994, daban un ejemplo tan malo que animaban al pueblo a comportarse igual. Cuando quienes deberían enseñar la verdad viven de manera incorrecta, muchas personas llegan a pensar que Jehová acepta cualquier conducta.

 

La obra Perspicacia, bajo el tema "Apostasía", explica que esto ocurrió repetidas veces en la historia de Israel. Muchos reyes, sacerdotes y profetas abandonaron la adoración verdadera, y el pueblo terminó imitándolos. Con palabras suaves y enseñanzas falsas justificaban el pecado y alejaban a las personas de Jehová, quien es "la fuente de agua viva". Por escuchar a esos líderes infieles, toda la nación terminó contaminándose espiritualmente.

 

Hoy también vemos algo parecido. Muchas religiones han dejado de enseñar las normas morales de la Biblia y permiten prácticas que Jehová desaprueba. En lugar de ayudar a las personas a acercarse a Dios, adaptan sus enseñanzas para agradar al mundo. Esto nos recuerda que nunca debemos seguir simplemente a seres humanos. Siempre debemos asegurarnos de que todo lo que aprendemos esté basado en la Palabra de Dios.

 

Ahora veamos el contraste. Leamos 1 Pedro 5:2 y 3. Jehová espera algo muy diferente de los superintendentes cristianos. Ellos deben pastorear el rebaño voluntariamente, no por obligación ni por obtener beneficios personales. Deben cuidar a los hermanos con cariño y ser ejemplos dignos de imitar. Aunque los ancianos no son perfectos, se esfuerzan sinceramente por reflejar las cualidades del Pastor Excelente, Jesucristo.

 

Seguramente todos hemos visto cómo un anciano dedica tiempo para visitar a un hermano enfermo, animar a alguien que está pasando por dificultades o fortalecer espiritualmente a una familia. Ese esfuerzo demuestra que Jehová continúa cuidando de sus ovejas mediante hombres fieles que desean servir, no ser servidos. Por eso valoramos mucho el trabajo que realizan y colaboramos con ellos siguiendo la guía que nos dan basada en la Biblia.

 

Para terminar, leamos Jeremías 23:5 y 6. Después de denunciar a los malos pastores, Jehová hizo una promesa muy alentadora. Anunció que levantaría un "Renuevo justo", un Rey que gobernaría con verdadera justicia. Esa profecía se cumplió en Jesucristo. Él es el Pastor Excelente que nunca abandona a sus ovejas. Bajo su dirección recibimos alimento espiritual oportuno, protección contra las enseñanzas falsas y la seguridad de que Jehová siempre cuida de nosotros.

 

¿Cómo nos beneficia hoy el cumplimiento de Jeremías 23:5 y 6? Gracias al gobierno de Jesucristo disfrutamos de una organización unida, recibimos guía espiritual confiable y contamos con superintendentes que se esfuerzan por imitar el amor del Pastor Excelente. Esto nos ayuda a servir a Jehová con paz, seguridad y la esperanza de vivir para siempre bajo el Reino de Cristo.

 

Que este análisis fortalezca nuestro aprecio por los buenos pastores que Jehová ha puesto para cuidar de su pueblo y, sobre todo, por nuestro Rey y Pastor, Jesucristo.

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