SEAMOS MEJORES MAESTROS 24 AL 30 DE AGOSTO

 

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4. Empiece conversaciones

(4 minutos.) DE CASA EN CASA. Comience la conversación con el tema de la campaña de septiembre y ofrezca un curso de la Biblia (lmd lección 3 punto 4  Hable con amabilidad y respeto. Cuando sentimos compasión por alguien y de verdad queremos ayudarlo, eso se nota en la forma de hablar. Así que elija con cuidado lo que dirá y cómo lo dirá. No diga nada que pueda ofender a la persona.  ).

Publicador: Buenos días. Estamos visitando brevemente a nuestros vecinos para conversar sobre un tema especial de la campaña de septiembre. Muchas personas se preguntan si algún día desaparecerán los problemas y podremos disfrutar de verdadera paz. ¿Qué piensa usted?

 

Persona: Pues sería muy bonito, porque hay demasiados problemas.

 

Publicador: Es verdad. Todos deseamos vivir en un mundo mejor. Y algo que da esperanza es que la Biblia no solo promete un futuro mejor, sino que explica cómo Dios lo hará posible.

 

Persona: ¿De verdad?

 

Publicador: Sí. Por ejemplo, la Biblia enseña que Dios tiene un propósito para la humanidad y que desea que disfrutemos de la vida en paz. Muchas personas se sorprenden al descubrir lo que realmente enseña la Biblia sobre este tema.

 

Persona: Sí, sería interesante saberlo.

 

Publicador: Me alegra que le interese. Nosotros ofrecemos un curso gratuito de la Biblia, adaptado al tiempo y a las preguntas de cada persona. No es una clase complicada; más bien, vamos analizando directamente lo que dice la Biblia y vemos cómo puede ayudarnos.

 

Persona: Ah, entiendo.

 

Publicador: Por ejemplo, una de las primeras preguntas que podemos analizar es: “¿Puede la Biblia ayudarnos a ser felices y tener esperanza?”. Podemos hacerlo en pocos minutos y en el horario que a usted le resulte conveniente.

 

Persona: Está bien.

 

Publicador: Excelente. Entonces, si le parece, en otra ocasión podemos continuar con esta interesante pregunta y comenzar a conocer lo que la Biblia realmente enseña.

5. Empiece conversaciones

(3 minutos.) PREDICACIÓN PÚBLICA. Comience la conversación con el tema de la campaña de septiembre (lmd lección 1 punto 5  Escuche. No hable demasiado. Dele a la persona la oportunidad de expresarse. Cuando sea apropiado, haga preguntas.  ).

Publicador: Buenos días. Estamos conversando brevemente con las personas sobre un tema Hoy en día hay muchos problemas que preocupan a la gente. ¿Cuál cree usted que es uno de los problemas que más afecta a las personas?

 

Persona: Bueno, creo que la inseguridad y la situación del mundo.

 

Publicador: Sí, entiendo. Es algo que preocupa a muchas personas. ¿Cree usted que algún día podremos vivir en un mundo donde haya verdadera paz y seguridad?

 

Persona: Me gustaría creer que sí, pero parece difícil.

 

Publicador: Es comprensible. Muchas personas sienten lo mismo. Lo interesante es que la Biblia ofrece una esperanza para el futuro. ¿Le gustaría saber qué promete Dios?

 

Persona: Sí, claro.

 

Publicador: La Biblia enseña que Dios tiene el propósito de acabar con los problemas que tanto sufrimiento causan y traer verdadera paz. Por eso, durante esta campaña estamos invitando a las personas a conocer lo que la Biblia dice sobre un futuro mejor.

 

Persona: Qué interesante.

 

Publicador: Sí. Y lo mejor es que usted mismo puede comprobar lo que enseña la Biblia. Aquí tenemos información sobre este tema. Si tiene un momento otro día, también podemos conversar unos minutos y analizar directamente las respuestas que da la Biblia.

 

Persona: Está bien.

 

Publicador: Excelente. Muchas gracias por compartir su opinión. Espero que tenga un buen viaje y un excelente día.

6. Discurso

(5 mins.) ijwbv artículo 6. Título: ¿Qué significa Jeremías 29:11? (th lección 1  RESUMEN: Su introducción debe captar la atención, indicar con claridad el tema del que hablará y mostrar por qué ese tema debería interesar a sus oyentes. ).  

## ¿Qué significa Jeremías 29:11?

 

**Discurso de 5 minutos**

 

¿Alguna vez hemos pasado por una situación difícil y nos hemos preguntado: “¿Qué será de mi futuro?”? Quizás una enfermedad, problemas económicos, la pérdida de un ser querido o la incertidumbre por lo que está ocurriendo en el mundo nos hayan hecho pensar así.

 

En momentos como esos, palabras de esperanza pueden darnos mucho ánimo. Por eso, analicemos un texto muy conocido de la Biblia: **Jeremías 29:11**. Jehová dijo: **“Sé muy bien lo que tengo en mente para ustedes. [...] Quiero que tengan paz, no calamidad. Quiero darles un futuro y una esperanza”**.

 

Este versículo es muy animador. Pero ¿qué significaban originalmente estas palabras? ¿Podemos nosotros beneficiarnos también de esta promesa? Y ¿por qué este texto nos da razones para confiar en nuestro futuro?

 

Para entenderlo, veamos primero el **contexto**.

 

Estas palabras formaban parte de una carta que Jeremías envió a los israelitas que habían sido llevados cautivos de Jerusalén a Babilonia. Ellos estaban lejos de su hogar y probablemente se preguntaban cuándo terminaría aquella difícil situación.

 

Jehová les dijo que no regresarían inmediatamente. De hecho, les indicó que construyeran casas, plantaran jardines y formaran familias. ¿Por qué? Porque estarían en Babilonia durante un tiempo.

 

Leamos **Jeremías 29:10**. Jehová les prometió que, cuando se cumplieran los 70 años, dirigiría su atención a ellos y los haría regresar a Jerusalén.

 

Así que, cuando Jehová dijo en el versículo 11: **“Quiero darles un futuro y una esperanza”**, les estaba asegurando algo muy importante: **no se había olvidado de ellos**. Aunque en ese momento estaban sufriendo y el regreso parecía lejano, Jehová tenía claro lo que haría por su pueblo.

 

Y Jehová cumplió exactamente lo que prometió. Tal como había anunciado, el rey persa Ciro conquistó Babilonia. Después, permitió que los judíos regresaran a su tierra. **Después de 70 años de destierro, volvieron a Jerusalén**.

 

¿Qué aprendemos de esto? Que cuando Jehová hace una promesa, podemos confiar plenamente en que la cumplirá.

 

Ahora bien, algunas personas interpretan Jeremías 29:11 de una manera equivocada. Por ejemplo, algunos creen que significa que **Dios tiene planeado cada detalle de la vida de cada persona**. Pero eso no es lo que enseña el texto.

 

Jehová estaba hablando al conjunto de los israelitas que se encontraban desterrados. Él tenía el propósito de darles un futuro pacífico. Sin embargo, cada persona tenía que decidir si quería buscar a Jehová y beneficiarse de sus promesas.

 

También hay quienes creen que este versículo promete **riqueza o prosperidad material**. Pero el contexto muestra que Jehová no les estaba prometiendo una vida llena de riquezas. La palabra que se traduce como bienestar transmite la idea de **paz, salud y tranquilidad**. Jehová les estaba asegurando que su pueblo tendría un futuro y que no desaparecería como nación.

 

Entonces, ¿cómo puede beneficiarnos hoy Jeremías 29:11?

 

Aunque estas palabras fueron dirigidas originalmente a los israelitas desterrados, la Biblia nos dice en **Romanos 15:4** que las cosas que se escribieron antes se escribieron para nuestra enseñanza, “para que mediante nuestro aguante y el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza”.

 

Además, Jehová es llamado en **Romanos 15:13** “el Dios que da esperanza”. Por lo tanto, este relato nos enseña algo muy valioso sobre su personalidad: **Jehová no abandona a sus siervos y siempre cumple sus promesas**.

 

Quizás nosotros también estemos pasando por una situación que parece no tener solución. Tal vez no sabemos cuánto tiempo durará un problema. Los israelitas tampoco sabían cómo sería su vida durante aquellos 70 años. Pero sí tenían algo seguro: **Jehová no se había olvidado de ellos**.

 

Y nosotros también tenemos una esperanza segura. Jehová ha prometido traer paz a toda la Tierra mediante su Reino en manos de Jesucristo. **Salmo 37:11** promete que los mansos disfrutarán de abundante paz, y el versículo 29 añade que los justos vivirán para siempre en la Tierra.

 

Así que Jeremías 29:11 nos deja una hermosa lección: **aunque no siempre sepamos qué ocurrirá mañana, Jehová sí sabe cómo cumplirá su propósito**.

 

Por eso, cuando enfrentemos problemas o sintamos incertidumbre por el futuro, recordemos las palabras de Jehová: **“Quiero darles un futuro y una esperanza”**.

 

El cumplimiento de esta promesa a los israelitas demuestra que podemos confiar completamente en Jehová. Él cumplió lo que prometió entonces, y también cumplirá su promesa de traer **paz, seguridad y un futuro maravilloso bajo su Reino**.

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