SEAMOS MEJORES MAESTROS 17 al 23

SEAMOS MEJORES MAESTROS 17 al 23 




4. Empiece conversaciones — 3 minutos

Predicación pública: carro o mostrador de publicaciones en un parque
LMD lección 1, punto 4: Sea observador

Situación: Un hermano está junto al mostrador de publicaciones. Observa que una persona está sentada en una banca leyendo y parece estar preocupada.

Publicador: Buenos días. Veo que está aprovechando este momento tranquilo para leer un poco.

Persona: Sí. Vine al parque para despejarme un poco. He tenido varios problemas últimamente.

Publicador: Se nota que quería tener un momento de tranquilidad. A veces, cuando tenemos muchas preocupaciones, necesitamos algo que nos ayude a recuperar la calma.

Persona: Exactamente. La verdad es que últimamente me cuesta mucho estar tranquilo.

Publicador: Entiendo. Tenemos una publicación que habla precisamente de cómo la Biblia puede ayudarnos cuando estamos preocupados. Pero antes de mostrársela, ¿qué cree usted que podría ayudar más a una persona cuando está pasando por problemas?

Persona: Supongo que tener esperanza. Porque cuando uno siente que nada va a mejorar, es difícil seguir adelante.

Publicador: Estoy de acuerdo. Y justamente la Biblia ofrece una esperanza muy bonita. Mire lo que dice Salmo 37:10, 11: llegará el momento en que las personas podrán disfrutar de verdadera paz. Si quiere, puedo mostrarle brevemente cómo la Biblia explica que Dios acabará con las causas de nuestros problemas.

Persona: Sí, me gustaría.

Publicador: Con mucho gusto. Podemos verlo ahora o, si prefiere, en otra ocasión.

Aplicación de la lección: El publicador observó primero lo que la persona estaba haciendo y notó que parecía necesitar tranquilidad. En vez de acercarse inmediatamente con un tema preparado, utilizó esa observación para iniciar una conversación natural.


5. Haga revisitas — 4 minutos

Vuelve a visitar de casa en casa
Tema: Los muertos no están sufriendo ni tienen conciencia de nada.
LMD lección 9, punto 3: Escuche con atención.

Situación: En una visita anterior, la persona había mencionado que había perdido a un familiar. El publicador vuelve para conversar sobre la esperanza que ofrece la Biblia.

Publicador: Hola, qué gusto volver a verlo. La vez pasada estuvimos hablando brevemente sobre lo que ocurre cuando una persona muere. Usted me comentó que había perdido a un familiar y que ese tema le preocupaba mucho.

Persona: Sí. Desde que murió mi mamá, siempre me he preguntado dónde estará y si estará sufriendo.

Publicador: Gracias por contármelo. Debió ser muy difícil para usted.

Persona: Sí. Y algunas personas me dicen que ella está en el cielo, pero otras dicen que está sufriendo por sus pecados. No sé qué pensar.

Publicador: Entiendo por qué eso puede preocuparle. ¿A usted qué explicación le gustaría encontrar en la Biblia?

Persona: Me gustaría saber si realmente está sufriendo.

Publicador: Claro. La Biblia responde directamente esa pregunta. Fíjese en Eclesiastés 9:5. Dice que “los muertos no saben nada en absoluto”.

Persona: Entonces, ¿no está sufriendo?

Publicador: Exacto. Según la Biblia, los muertos no están conscientes ni sufren. De hecho, cuando Jesús habló de su amigo Lázaro, comparó la muerte con estar dormido. Podemos leer Juan 11:11-14.

Persona: Eso es diferente de lo que siempre me habían enseñado.

Publicador: Sí. Y comprendo que pueda ser sorprendente. Pero fíjese en algo: esta enseñanza no pretende quitarle importancia a la muerte. Al contrario, nos da una esperanza. Si los muertos no están sufriendo, entonces podemos preguntarnos: ¿qué esperanza ofrece Jehová para ellos?

Persona: ¿La Biblia dice que pueden volver a vivir?

Publicador: Sí. Ese es precisamente el tema que podríamos analizar en nuestra próxima conversación. Jesús enseñó que habrá una resurrección. Si le parece, la próxima vez podemos ver qué significa esa promesa y quiénes volverán a vivir.

Persona: Sí, me gustaría saberlo.

Publicador: Perfecto. Entonces lo dejamos para nuestra próxima visita.

Aplicación de la lección: El publicador escuchó sin interrumpir, tomó en cuenta los sentimientos de la persona y respondió directamente a su preocupación. No se apresuró a dar demasiada información; dejó que la persona expresara lo que pensaba y luego utilizó la Biblia para responderle.


6. Estudio bíblico — 5 minutos

LFF lección 20, introducción y puntos 1-3

Tema: “Cómo está organizada la congregación”
LMD lección 11, punto 4: Use lo que su estudiante ya sabe para ayudarlo a entender ideas nuevas.

Situación: El estudiante ya ha aprendido que Jehová es un Dios de orden y que Jesús es el cabeza de la congregación. El publicador utiliza esos conocimientos para introducir la nueva lección.

Introducción

Publicador: Antes de comenzar la lección de hoy, ¿recuerda qué aprendimos sobre Jehová y el orden?

Estudiante: Que Jehová hace las cosas de manera organizada y que no es un Dios de desorden.

Publicador: Exactamente. ¿Y quién es el cabeza de la congregación cristiana?

Estudiante: Jesús.

Publicador: Muy bien. Entonces ya sabemos dos cosas importantes: Jehová es un Dios de orden y Jesús dirige la congregación. Hoy vamos a ver cómo se organiza la congregación para que todos podamos recibir ayuda espiritual y colaborar unos con otros.


Parrafo  1. ¿Quién está al mando de la congregación cristiana?

Publicador: Lee Efesios 5:23.

Estudiante: “El esposo es cabeza de su esposa, así como el Cristo es cabeza de la congregación...”.

Publicador: Según este texto, ¿quién es el cabeza de la congregación?

Estudiante: Cristo.

Publicador: Exacto. Entonces, aunque hay hombres que tienen responsabilidades dentro de la congregación, ¿significa eso que ellos son los líderes de la organización?

Estudiante: No. El verdadero cabeza es Jesús.

Publicador: Muy bien. La lección explica que Jesús utiliza al “esclavo fiel y prudente”, un pequeño grupo de ancianos que conocemos como el Cuerpo Gobernante, para dirigir la congregación mundial. Pero ellos no reemplazan a Jesús. Buscan la guía de Jehová mediante su Palabra y se someten a la autoridad de Cristo.

Estudiante: Entonces la dirección realmente viene de Jehová mediante Jesús.

Publicador: Exactamente.


párrafo  2. ¿Qué función cumplen los ancianos?

Publicador: Ahora pensemos en algo que probablemente ya hayas visto. Cuando asistimos a las reuniones, ¿quiénes suelen enseñar, dar discursos y ayudar a los hermanos?

Estudiante: Los ancianos.

Publicador: Así es. ¿Crees que lo hacen para ganar dinero?

Estudiante: No.

Publicador: Correcto. Lee 1 Pedro 5:1, 2.

Estudiante: [Lee el texto].

Publicador: ¿Qué actitud deben tener los ancianos al cuidar de la congregación?

Estudiante: Deben hacerlo de buena gana, no por dinero.

Publicador: Muy bien. Por eso podemos verlos como pastores espirituales. Enseñan con la Biblia, ayudan y animan a los hermanos. Además, reciben la ayuda de los siervos ministeriales.


Párrafo 3  3. ¿Qué función cumple cada Testigo?

Publicador: Ahora quiero hacerte una pregunta. ¿Quiénes pueden alabar a Jehová en la congregación?

Estudiante: Todos los Testigos.

Publicador: Exacto. Lee Salmo 148:12, 13.

Estudiante: [Lee el texto].

Publicador: ¿Qué podemos hacer todos para alabar a Jehová?

Estudiante: Participar en las reuniones y predicar, según nuestras posibilidades.

Publicador: Muy bien. Así que no importa si alguien tiene una responsabilidad especial o no. Todos tenemos un lugar y una función dentro de la congregación.

Estudiante: Eso demuestra que todos podemos contribuir.

Publicador: Exactamente. Y eso nos ayuda a entender por qué Jehová ha organizado la congregación de una manera tan ordenada.

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