TESOROS DE LA BIBLIA 27 de abril al 03 de mayo
1. Felices de tener a Jehová en nuestra vida
Felices de tener a Jehová en nuestra vida
Imaginemos por un momento a una persona en medio de una
tormenta fuerte. El viento sopla con violencia, el mar está agitado y las olas
golpean sin parar. Esa persona busca desesperadamente algo a lo cual aferrarse…
pero todo lo que encuentra son objetos frágiles que el viento se lleva
fácilmente.
Ahora pensemos: ¿no describe eso muy bien la vida de muchas
personas hoy?
Viven buscando seguridad, paz, felicidad… pero se apoyan en
cosas que no pueden ayudarlas realmente.
Precisamente eso nos enseña Isaías 57:13. (texto) Allí se
muestra que los ídolos —las cosas en las que la gente confía— no pueden
escuchar ni salvar. Cuando llega la dificultad, desaparecen como si un simple
viento se los llevara.
Y eso no solo pasó en tiempos antiguos. El pueblo de Judá
confiaba en cosas equivocadas. Tenían lo que la Biblia llama una “colección de
cosas”: muchos ídolos, muchas falsas seguridades. Pero cuando llegó la
calamidad, nada de eso los salvó. Jerusalén fue destruida.
¿Qué aprendemos?
Que cualquier cosa que reemplace a Jehová en nuestra vida es
frágil… no puede sostenernos cuando más lo necesitamos.
La Biblia usa una comparación muy gráfica en Isaías 57:20 (
texto )
Dice que los que no tienen a Jehová son como un mar agitado
que no puede estar en calma.
Pensemos en eso. El mar revuelto nunca está quieto. Siempre
hay movimiento, ruido, inestabilidad.
¿No es así el mundo hoy?
Problemas políticos que dividen a las personas
Violencia sin sentido
Ansiedad, estrés, incertidumbre
Familias separadas, amistades rotas
Las personas buscan paz… pero no la encuentran.
¿Por qué? Porque han dejado fuera a Jehová, quien es la
verdadera fuente de paz.
En contraste, pensemos en el pueblo de Jehová. A pesar de
venir de diferentes culturas, edades y circunstancias, existe algo muy
especial: unidad y paz.
Por ejemplo, imaginemos a dos hermanas predicando juntas.
Tal vez son muy diferentes en personalidad, pero trabajan unidas, felices,
disfrutando servir a Jehová. Eso no es común en el mundo.
Esa paz y esa unidad no son casualidad.
Son el resultado de tener a Jehová en la vida.
Isaías 57:21 lo dice claramente:…….(texto)
Esto no es una opinión… es una realidad espiritual.
Muchas personas aparentan felicidad, pero por dentro:
sienten culpa
viven con ansiedad
no tienen tranquilidad
¿Por qué ocurre eso?
Porque la verdadera paz viene de estar en buena relación con
Jehová.
La Biblia explica que Jehová es el Dios de la paz.
Eso significa que la paz no se puede fabricar… se recibe de
Él.
Pero hay una condición:
Debemos apartarnos de lo malo y hacer lo bueno.
Cuando una persona hace cambios en su vida:
deja prácticas incorrectas
aprende a obedecer a Jehová
desarrolla cualidades cristianas
Entonces empieza a experimentar algo que el mundo no puede
ofrecer: paz interior real.
La diferencia en nuestra vida
Ahora viene una parte muy importante del discurso.
No solo es teoría… es personal.
PREGUNTÉMONOS:
“¿Cómo ha mejorado mi vida desde que tengo una buena
relación con Jehová?”
Pensemos en algunos cambios:
Tal vez antes había ansiedad… ahora hay tranquilidad
Antes había confusión… ahora hay propósito
Antes había conflictos… ahora hay paz
Antes había vacío… ahora hay felicidad verdadera
Y algo más importante aún:
Tenemos esperanza, dirección y una relación con nuestro
Creador.
Conclusión motivadora
Volvamos a la ilustración del inicio.
El mundo es como una tormenta.
Muchos se aferran a cosas que el viento se lleva.
Pero nosotros… no.
Nosotros tenemos algo firme, seguro, inquebrantable:
nuestra relación con Jehová.
Por eso, podemos decir con toda confianza:
👉 Somos felices… porque
tenemos a Jehová en nuestra vida.
Así que sigamos fortaleciendo esa relación cada día.
Sigamos confiando en Él.
Y nunca cambiemos esa paz verdadera por las falsas
seguridades del mundo.

