SEAMOS MEJORES MAESTROS 6-12 DE ABRIL

 

SEAMOS MEJORES MAESTROS 

6-12 DE ABRIL




4. Empiece conversaciones

(3 minutos.) PREDICACIÓN INFORMAL. Háblele de la Conmemoración a un compañero de trabajo (lmd lección 2 punto 4 Tenga paciencia. No piense que tiene que ponerse a hablar de la Biblia enseguida. Espere al momento oportuno y saque el tema de forma natural. Quizás tenga que esperar hasta la próxima vez que hable con la persona.  ).

Publicador: — Buenos días, ¿cómo está? ¿Qué tal le ha ido hoy?

 

Amo de casa: — Buenos días, bien, aquí haciendo unas compras.

 

Publicador: — Qué bien. Sí, a esta hora suele haber bastante movimiento, ¿verdad?

 

Amo de casa: — Sí, hay bastante gente.

 

Publicador: — A veces uno aprovecha estos momentos para salir un poco de la rutina. El trabajo y las responsabilidades no paran.

 

Amo de casa: — Eso sí es cierto.

 

(Pausa breve, tono amigable)

 

Publicador: — Justamente estos días estuve pensando en algo interesante que pasó hace poco.

 

Amo de casa: — ¿Ah sí?

 

Publicador: — El jueves se recordó la muerte de Jesús. Fue una reunión especial que se hace una vez al año.

 

Amo de casa: — Ah, mire usted.

 

Publicador: — Sí, y lo bonito es que se explicó de forma sencilla por qué Jesús dio su vida por nosotros. A veces uno lo ha escuchado, pero no siempre se detiene a pensar en su verdadero significado.

 

Amo de casa: — Eso es verdad.

 

Publicador: — A mí me gustó porque también se habló de la esperanza que ese sacrificio nos da, no solo para el futuro, sino también para enfrentar mejor los problemas de hoy.

 

Amo de casa: — Qué interesante.

 

(Pausa natural, sin presión)

 

Publicador: — Además, fue una reunión corta y fácil de entender. Muchas personas salieron muy animadas.

 

Amo de casa: — Qué bueno.

 

Publicador: — Si le parece, en otro momento puedo compartirle un poquito más de lo que se explicó. Es un tema que realmente vale la pena.

 

Amo de casa: — Sí, podría ser.

 

Publicador: — Perfecto, entonces cuando tengamos un momento tranquilo conversamos con gusto. Que tenga un excelente día.

 

Amo de casa: — Igualmente, gracias.

 

Publicador: — Hasta luego.

 

5. Haga revisitas

(4 minutos.) DE CASA EN CASA. La persona asistió a la Conmemoración. Invítela a la próxima reunión (lmd lección 9 punto 4 Piense en la persona. Recuerde lo que han hablado y pregúntese: “¿Por qué necesita conocer la verdad?”. “¿Cómo mejoraría su vida ahora y en el futuro si estudiara la Biblia?”.  ).

Publicador: — Buenos días, ¿cómo está? Qué gusto volver a saludarle.

 

Amo de casa: — Buenos días, bien, gracias.

 

Publicador: — Me alegra mucho. La última vez le dejamos una invitación para la Conmemoración de la muerte de Jesús. ¿Tuvo la oportunidad de asistir?

 

Amo de casa: — Sí, sí asistí.

 

Publicador: — ¡Qué bueno! Me da mucho gusto. Es una ocasión muy especial, ¿verdad?

 

Amo de casa: — Sí, me pareció muy bonita.

 

Publicador: — Qué bien. A muchas personas les llama la atención lo clara y sencilla que es la explicación. ¿Hubo algo en particular que le haya gustado o que le haya hecho pensar?

 

Amo de casa: — Sí, me gustó cuando hablaron del sacrificio de Jesús.

 

Publicador: — Es un punto muy importante, sin duda. A veces uno ha escuchado sobre eso, pero no siempre entiende lo valioso que es para nosotros.

 

(Pausa breve, mostrando interés sincero)

 

Publicador: — Hoy en día todos enfrentamos muchas preocupaciones —el trabajo, la familia, la situación económica— y algo que se destacó es que el sacrificio de Jesús no solo nos da esperanza para el futuro, sino también paz ahora.

 

Amo de casa: — Sí, eso es cierto.

 

Publicador: — Y pensando en lo que usted mencionó que le gustó, en nuestras reuniones se sigue hablando de estos temas, pero de manera práctica. No solo es teoría, sino que se explica cómo aplicar los consejos de la Biblia en la vida diaria.

 

Amo de casa: — Ah, qué bien.

 

Publicador: — Por ejemplo, se dan ideas que ayudan a tener una familia más unida, a enfrentar mejor los problemas y a mantener la tranquilidad a pesar de las dificultades.

 

(Pausa natural)

 

Publicador: — Por eso queríamos invitarle a la próxima reunión. Es muy parecida a la Conmemoración: es sencilla, dura poco tiempo y todos pueden aprender algo útil.

 

Amo de casa: — Ah, ya veo.

 

Publicador: — Se realiza en el Salón del Reino, la entrada es libre y no se hacen colectas. Puede ir con toda confianza y observar tranquilamente.

 

(Pensando en la persona)

 

— Estoy seguro de que le va a ayudar mucho, especialmente en lo que le llamó la atención del sacrificio de Jesús.

 

(Pausa amable)

 

Publicador: — ¿Le gustaría acompañarnos este próximo día?

 

Amo de casa: — Sí, podría ser.

 

Publicador: — Excelente. Entonces le dejo aquí el horario y la dirección para que se le haga más fácil.

 

— Y si le parece, en otra ocasión podemos conversar un poquito más sobre lo que aprendió ese día.

 

Amo de casa: — Está bien.

 

Publicador: — Muchas gracias por su tiempo. Que tenga un excelente día.

 

Amo de casa: — Gracias, igualmente.

 

Publicador: — Hasta luego.

 

6. Explique sus creencias

(5 minutos.) Escenificación. ijwbq artículo 140 párr. 4. Tema: ¿Creer en Jesús es lo único que hace falta para ser salvos?

(lmd lección 11 punto 5  Elija bien los ejemplos que usará. Antes de usar un ejemplo, pregúntese: “¿Es un ejemplo sencillo?”. “¿Lo entenderá fácilmente mi estudiante?”. “¿Recordará mi estudiante la idea principal, o recordará solo el ejemplo?”.  ).

Publicador: — Oye, qué bueno tener un momento para descansar un poco, ¿no? Hoy ha estado fuerte el trabajo.

Compañero: — Sí, bastante pesado.

Publicador: — A veces uno necesita estos ratos para conversar y despejar la mente.

Publicador: — Justamente el otro día estaba pensando en algo interesante. ¿Tú qué opinas? ¿Creer en Jesús es suficiente para salvarnos?

Compañero: — Yo diría que sí, con tener fe basta.

Publicador: — Es lo que muchos pensamos. Y es cierto que la Biblia dice que debemos creer en él.

Publicador: — Pero fíjate en este ejemplo sencillo:

— Imagina que alguien dice que confía en un entrenador, pero nunca sigue sus indicaciones ni entrena.

Compañero: — Entonces no va a mejorar.

 

Publicador: — Exacto. Aunque diga que confía, si no hace lo que el entrenador le dice, no verá resultados.

Publicador: — Algo parecido pasa con la fe en Jesús. No basta con decir que creemos en él, también hay que hacer lo que enseñó.

— Por eso la Biblia dice que la fe sin obras está muerta.

Compañero: — Tiene sentido.

Publicador: — Por ejemplo, la Biblia enseña que debemos aprender más sobre Jesús y su Padre, Jehová.

— También confiar en ellos, pero no solo eso…

— Demostrar esa fe obedeciendo lo que enseñaron.

Compañero: — Claro.

Publicador: — Y algo que me parece muy práctico es que eso ayuda incluso en el trabajo.

— Por ejemplo, ser más pacientes, más honestos, tratar mejor a los demás… todo eso forma parte de poner en práctica la fe.

Compañero: — Eso sí ayuda bastante.

Publicador: — Sí, y además Jesús dijo algo importante: que no todos los que lo llaman “Señor” se salvarán, sino los que hacen la voluntad de su Padre.

 

Publicador: — Y también mencionó que hay que mantener esa fe incluso cuando hay dificultades, aguantar hasta el final.

Publicador: — Entonces, volviendo al ejemplo del entrenador, no basta con decir que confiamos, hay que actuar.

— Igual con Jesús: creer en él es el primer paso, pero hay que demostrarlo con la manera en que vivimos.

Compañero: — Sí, ahora lo veo más claro.

Publicador: — Si quieres, otro día podemos ver ejemplos prácticos de cómo aplicar esas enseñanzas en la vida diaria. Son cosas sencillas pero muy útiles.

Compañero: — Sí, me parece bien.

Publicador: — Listo, lo vemos con calma en otro momento. Bueno, vamos a seguir que ya toca trabajar.

Compañero: — De una.

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