SEAMOS MEJORES MAESTROS + 13 al 19 de abril

 

SEAMOS MEJORES MAESTROS +
13 al 19 de abril 




4. Empiece conversaciones

(4 minutos.) DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia (lmd lección 4 punto 4. Deje claro que lo que usted enseña viene de la Biblia. La Palabra de Dios puede tocar el corazón de las personas. Cuando la usamos, las ayudamos a que su fe tenga buenos cimientos.  ).

— Buenos días, disculpe que le interrumpa un momento. Estamos visitando a nuestros vecinos para compartir un mensaje breve de esperanza basado en la Biblia.

 

— Amo de casa: Buenos días… sí, dígame.

 

— Gracias. Hoy muchas personas están preocupadas por el futuro. En su opinión, ¿cree que algún día podremos vivir sin tantas dificultades?

 

— Amo de casa: Bueno, la verdad está difícil… siempre hay problemas.

 

— Es cierto, así lo ven muchas personas. Lo interesante es que la Biblia habla de un futuro mejor. Mire lo que dice aquí en Jeremías 29:11: que Dios tiene pensamientos de paz para darnos un futuro y una esperanza.

 

— Amo de casa: Suena bonito, pero a veces parece que eso no va a pasar.

 

— Es comprensible pensar así. Por eso nos gusta mostrar directamente lo que dice la Biblia, no son ideas nuestras. Creemos que la Palabra de Dios puede llegar al corazón y darnos seguridad, porque sus promesas sí se cumplen.

 

— Amo de casa: ¿Y cómo podría uno entender mejor eso?

 

— Justamente para eso ofrecemos un curso de la Biblia completamente gratuito. Es sencillo, se hace en casa y dura pocos minutos. Analizamos lo que dice la Biblia y cómo aplicarlo en la vida diaria.

 

— Amo de casa: ¿Y qué enseñan en ese curso?

 

— Por ejemplo, en una de las primeras lecciones se responde: ¿por qué podemos confiar en la Biblia? y cómo puede ayudarnos con problemas actuales como la ansiedad o la familia.

 

— Amo de casa: Eso suena interesante.

 

— Qué bueno. Y algo importante: no se trata de imponer ideas, sino de que usted mismo vea lo que enseña la Biblia y saque sus propias conclusiones.

 

— Amo de casa: Sí, eso me parece bien.

 

— Si le parece, puedo volver en otro momento y ver juntos una lección. Solo toma unos minutos.

 

— Amo de casa: Podría ser…

 

— Perfecto. ¿Qué día le quedaría mejor para una visita corta?

5. Empiece conversaciones

(3 minutos.) DE CASA EN CASA. Utilice una de las verdades del apéndice A del folleto Una obra de amor   (lmd lección 3 punto 3).

— Buenos días, disculpe que le interrumpa un momento. Estamos visitando a nuestros vecinos para compartir un pensamiento breve de la Biblia que puede dar consuelo.

 

— Amo de casa: Bueno, dígame…

 

— Gracias. Hoy muchas personas están pasando por momentos difíciles… enfermedades, problemas económicos o familiares. En su caso, ¿qué cree que es lo que más preocupa a la gente hoy en día?

 

— Amo de casa: Pues… hay muchas cosas, la verdad. A veces uno sufre bastante.

 

— (Escucha con atención, asiente)

— Entiendo… no es fácil pasar por situaciones así. Gracias por compartirlo.

 

— Algunas personas se preguntan: “Si Dios existe, ¿por qué permite el sufrimiento?”. ¿Usted qué piensa?

 

— Amo de casa: Bueno, yo creo que a veces Dios tiene la culpa… o lo permite.

 

— Es una duda muy común, y es comprensible pensar así cuando uno sufre.

 

— Pero mire qué interesante lo que dice la Biblia en Deuteronomio 32:4: que Dios es perfecto en sus obras y nunca actúa con injusticia.

 

— Y en Santiago 1:13 también aclara que Dios no causa las cosas malas ni pone a prueba a las personas con cosas malas.

 

— Amo de casa: Entonces, ¿por qué pasan tantas cosas malas?

 

— Esa es una excelente pregunta. La Biblia explica claramente por qué existe el sufrimiento y, lo más importante, cómo Dios va a eliminarlo.

 

— Lo bonito es que estas respuestas no son ideas humanas, vienen directamente de la Palabra de Dios, que puede darnos consuelo real.

 

— Amo de casa: Eso sí me gustaría entenderlo mejor.

 

— Claro, y justamente para eso ofrecemos un curso de la Biblia gratuito. Es corto, práctico y se adapta a su tiempo. Ahí se explican estas preguntas paso a paso, usando la Biblia.

 

— La idea es que usted mismo vea las respuestas y saque sus propias conclusiones.

 

— Amo de casa: Está bien, podría ser.

 

— Perfecto. ¿Qué día le quedaría mejor para volver y analizar una primera lección?

 

6. Haga revisitas

(5 minutos.) DE CASA EN CASA. Ofrézcale un curso de la Biblia a una persona que asistió a la Conmemoración (lmd lección 8 punto 3. Intente algo diferente. Si al principio la persona no quiere aceptar un curso bíblico, no la presione. Pero, si lo ve apropiado, use videos o artículos para mostrarle cómo son nuestros cursos bíblicos y cómo le ayudaría aceptar uno.  ).

— Buenos días, qué gusto volver a verlo. La vez pasada tuvimos la oportunidad de invitarle a la Conmemoración. ¿Qué le pareció el programa?

 

— Amo de casa: Sí, estuvo bonito… me gustó, fue interesante.

 

— Me alegra mucho escuchar eso. A muchas personas les llama la atención lo sencillo y significativo que es.

 

— ¿Hubo alguna parte que le llamó más la atención o que le hizo pensar?

 

— Amo de casa: Bueno, lo del sacrificio de Jesús…

 

— (Escucha con interés)

— Claro, ese es un tema muy importante. La Biblia enseña que ese sacrificio tiene un gran valor para todos nosotros.

 

— Justamente, muchas personas después de asistir se preguntan: ¿cómo puedo aprender más sobre lo que enseña la Biblia?

 

— Por eso ofrecemos un curso bíblico gratuito, donde se explican estos temas de manera sencilla y clara.

 

— Amo de casa: Sí, pero la verdad no tengo mucho tiempo…

 

— Lo entiendo perfectamente, hoy todos tenemos agendas muy ocupadas.

 

— (Intenta algo diferente, sin presionar)

— Mire, en lugar de explicarle mucho, ¿le puedo mostrar rápidamente cómo es una lección? Es algo muy práctico y corto.

 

— (Muestra un video o artículo en el dispositivo)

— Por ejemplo, este material explica en pocos minutos cómo son los cursos: se usan preguntas sencillas, textos bíblicos y se puede hacer al ritmo de cada persona.

 

— Amo de casa: Ah, se ve sencillo…

 

— Exacto, esa es la idea. No es complicado ni largo. Más bien, ayuda a entender mejor la Biblia y ver cómo aplicar sus consejos en la vida diaria.

 

— Además, usted puede elegir el momento y el lugar que más le convenga.

 

— Amo de casa: Bueno, así sí parece más fácil…

 

— Qué bueno. Y algo importante: no se trata de imponer ideas, sino de que usted mismo vea lo que dice la Biblia y saque sus propias conclusiones.

 

— Si le parece, podríamos probar con una lección muy breve, solo para que vea cómo es.

 

— Amo de casa: Podría ser…

 

— Perfecto. ¿Le parece si en la próxima visita vemos una primera lección juntos? Solo tomará unos minutos.

 

— Amo de casa: Está bien.

 

— Excelente, entonces ¿qué día le quedaría mejor?

 

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