La Atalaya

 La Atalaya 
30 DE MARZO-5 DE ABRIL DE 2026
 
 
Sazonemos la verdad con palabras agradables


 


TEMA

 

Cómo decir la verdad y hablar de la verdad para beneficiar a los demás.

 

1. ¿Qué tenemos que hacer para formar parte de la familia de Jehová?

Para ser parte de la familia de Jehová no basta con conocer la verdad, sino que debemos demostrar que la amamos profundamente y la aplicamos en nuestra vida diaria. Eso implica ser sinceros y honestos tanto en lo que decimos como en lo que hacemos. Cuando vivimos de acuerdo con la verdad, reflejamos que realmente valoramos lo que Jehová nos enseña y mostramos que queremos formar parte de su pueblo.

2. a) ¿Qué reputación tenía Jesús?

Jesús tenía la reputación de ser totalmente sincero y decir siempre la verdad. Incluso sus enemigos reconocían que era una persona honesta que no se dejaba influir por la opinión de otros. Él hablaba con franqueza y sin temor, siempre apegado a lo correcto, lo que demostraba su integridad y su amor por la verdad.

 

2. b) ¿Qué efecto tenían las verdades que enseñaba?

Las verdades que enseñaba Jesús no siempre eran bien recibidas, porque llevaban a las personas a tomar una decisión. Esto provocaba distintas reacciones, y en algunos casos causaba divisiones incluso dentro de las familias. Así se hacía evidente quiénes aceptaban la verdad y quiénes no, según la actitud de su corazón.

3. ¿Qué analizaremos en este artículo?

En este artículo aprenderemos a imitar a Jesús no solo diciendo la verdad, sino también sabiendo cómo y cuándo expresarla. Veremos de dónde proviene la verdad y por qué es importante compartirla, pero también cómo hacerlo de una manera amable y adecuada. Esto nos ayudará a ser más efectivos al hablar y a lograr que nuestras palabras beneficien a los demás.

 

4. ¿Por qué decimos que Jehová es la fuente de la verdad?

Decimos que Jehová es la fuente de la verdad porque todo lo que él dice es completamente confiable. Sus normas son correctas, sus promesas siempre se cumplen y nunca miente. Además, todo lo que ha predicho se ha hecho realidad, lo que demuestra que su palabra es segura. Por eso podemos confiar plenamente en él como el Dios de la verdad.

 

5. ¿Por qué no es difícil encontrar al “Dios de la verdad”?

Encontrar a Jehová no es difícil porque él mismo se ha dado a conocer por medio de la creación y de su Palabra. Las evidencias de su existencia están a nuestro alrededor, y además él desea que lo busquemos y lo conozcamos. De hecho, se acerca especialmente a las personas humildes que sinceramente quieren aprender la verdad, ayudándolas a acercarse más a él.

6. ¿Cuáles son algunas verdades que enseña la Biblia, y por qué agradece usted conocerlas?

La Biblia nos enseña verdades fundamentales que dan sentido a nuestra vida, como el origen de la creación, la razón por la que sufrimos y morimos, y la solución que Jehová ha preparado mediante Jesús. También nos asegura un futuro lleno de esperanza, con la resurrección y un paraíso en la Tierra. Agradecemos conocer estas verdades porque nos dan confianza, esperanza y la oportunidad de compartirlas con otros, lo cual es un gran privilegio.

 

7, 8. ¿Por qué es importante el motivo por el que decimos la verdad?

Jehová no solo se fija en que digamos la verdad, sino también en el motivo con el que lo hacemos. El ejemplo de los demonios muestra que incluso decir algo verdadero puede estar mal si se hace con intenciones incorrectas. Por eso, debemos enseñar la verdad por amor a Jehová y no para buscar reconocimiento personal. Así demostramos que nuestras palabras nacen de un corazón sincero y que queremos darle la honra a él.

 

9. ¿Qué no debemos hacer, y por qué?

No debemos usar la verdad para impresionar a otros o ganar admiración, por ejemplo, revelando información confidencial. Aunque lo que digamos sea cierto, si no tenemos derecho a compartirlo o lo hacemos por motivos egoístas, no agradamos a Jehová. Él valora la discreción y que nuestras intenciones sean limpias, no el deseo de destacar delante de los demás.

 

10. ¿A qué se refiere Colosenses 4:6 cuando dice que las palabras deben ser “agradables”?

Este texto nos enseña que nuestras palabras no solo deben ser verdaderas, sino también amables y edificantes. Hablar de manera agradable implica expresarnos con bondad, respeto y tacto, de modo que lo que digamos sea bien recibido y ayude a los demás. Así logramos que la verdad no solo se escuche, sino que también llegue al corazón.

11, 12. ¿Por qué debemos hablar de la verdad con tacto? Ponga un ejemplo.

Debemos hablar de la verdad con tacto porque, aunque es poderosa y puede llegar al corazón, si no la usamos con cuidado podríamos ofender o crear rechazo innecesario. La Biblia compara la verdad con una espada, lo que indica que debe manejarse con habilidad. Por ejemplo, si en la primera visita corregimos directamente las creencias de una persona sincera, como el uso de imágenes o ciertas celebraciones, podríamos cerrarle el corazón. En cambio, si somos prudentes y respetuosos, será más fácil que escuche y acepte la verdad poco a poco.

 

13. ¿De qué manera sazonamos con sal nuestras palabras?

Sazonamos nuestras palabras cuando adaptamos la manera de hablar a la persona que nos escucha. No se trata de cambiar la verdad, sino de presentarla de forma atractiva, respetuosa y adecuada según su cultura, edad o forma de pensar. Así como la comida se prepara según el gusto de quien la va a comer, nuestras palabras deben ajustarse para que sean bien recibidas y realmente ayuden a la persona.

 

14. Mientras estuvo en la Tierra, ¿les enseñó Jesús a sus discípulos todo lo que sabía?

Jesús no les enseñó todo de una vez a sus discípulos, aunque sabía mucho más. Él fue considerado y tomó en cuenta sus limitaciones, enseñándoles poco a poco según lo que podían asimilar. Incluso les dijo que había cosas que aún no estaban listos para entender. Esto nos enseña la importancia de ser pacientes al enseñar.

 

15. ¿Hay que enseñarles a los estudiantes todo lo que sabemos de una vez?

No, no es necesario enseñar todo de inmediato. El ejemplo de Jesús muestra que debemos ser considerados y escoger bien el momento para enseñar cada verdad. Algunas personas necesitan tiempo para aceptar y aplicar lo que aprenden. Por eso, además de saber qué enseñar, es importante saber cuándo hacerlo, para no abrumar al estudiante y ayudarlo a progresar gradualmente.

 

16. ¿Cómo podemos ayudar a un estudiante a seguir “andando en la verdad”?

Podemos ayudar a un estudiante a seguir en la verdad dándole un buen ejemplo con nuestra conducta, demostrando que realmente creemos en lo que enseña la Biblia. Además, es importante hablarle siempre con el motivo correcto, usando palabras amables y en el momento adecuado. También debemos dirigir a Jehová cualquier reconocimiento que recibamos. Así, no solo enseñamos con palabras, sino también con nuestra forma de vivir, motivándolo a mantenerse firme en la verdad.

 

¿QUÉ APRENDIÓ DE LOS SIGUIENTES TEXTOS BÍBLICOS?

Hechos 17:27 — Respuesta:

Este texto me enseña que Jehová quiere que lo busquemos y que no está lejos de ninguno de nosotros. Esto me anima a acercarme más a él con confianza y a ayudar a otros a encontrarlo.

 

Colosenses 4:6 — Respuesta:

Aprendo que nuestras palabras deben ser agradables y bien pensadas, de manera que edifiquen y lleguen al corazón de quienes nos escuchan. Esto me ayuda a comunicar la verdad con tacto y amor.

 

Proverbios 25:11 — Respuesta:

Este texto me enseña que decir lo correcto en el momento adecuado tiene mucho valor. Me recuerda la importancia de escoger bien cuándo y cómo hablar para que la verdad sea bien recibida.

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