SEAMOS MEJORES MAESTROS 5 AL 11 DE ENERO 2026
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4. Empiece conversaciones
(3 mins.) DE CASA EN CASA. Muéstrele una de las “Verdades
bíblicas que nos encanta enseñar”, del apéndice A del folleto Una obra de amor,
a una persona casada (lmd lección 2 punto 3
Sea observador. ¿Qué le dicen de la persona sus expresiones faciales y
su lenguaje corporal? ¿Da la impresión de tener ganas de hablar? Una manera
sencilla de introducir una idea bíblica es preguntarle: “¿Sabía que...?”. Si
alguien no quiere hablar, no insista. ).
Publicador:
—Buenos días. Mi nombre es ____. Estamos visitando a
nuestros vecinos para compartir una idea breve de la Biblia que ayuda a los
matrimonios.
(Observa su expresión facial y lenguaje corporal. Al ver
disposición, continúa.)
Amo/a de casa:
—Buenos días.
Publicador:
—¿Sabía que la Biblia menciona algo que puede fortalecer
mucho la relación entre esposo y esposa?
Amo/a de casa:
—No, no lo sabía.
Publicador:
—Antes de decirlo, permítame preguntarle algo: en su
opinión, ¿qué ayuda más a que un matrimonio funcione bien, el amor o el
respeto?
Amo/a de casa:
—Creo que los dos, pero el respeto es importante.
Publicador:
—Tiene razón. La Biblia también menciona ambos, pero resalta
algo en especial. Mire lo que dice Efesios 5:33.
(Lee el texto.)
Publicador:
—¿Según este versículo, qué papel cree usted que juega el
respeto en el matrimonio?
Amo/a de casa:
—Ayuda a llevarse mejor y evitar problemas.
Publicador:
—Exactamente. El respeto contribuye a la paz y a una buena
comunicación. La Biblia da un consejo parecido en Colosenses 3:18.
(Lee el texto.)
Publicador:
—¿Le parece que este consejo es práctico para la vida
diaria, incluso cuando hay desacuerdos?
Amo/a de casa:
—Sí, creo que sí.
Publicador:
—A muchas parejas les ha funcionado aplicar este principio,
porque no se trata de superioridad, sino de trabajar en armonía. Por eso nos
encanta compartir estas verdades bíblicas sencillas.
Publicador (cierre):
—En este folleto, Una obra de amor, hay otras ideas
prácticas para fortalecer el matrimonio. Si le parece bien, en otra visita
podemos comentar una que le resulte útil. Muchas gracias por su tiempo.
5. Haga revisitas
(4 mins.) DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia
(lmd lección 8 punto 4 No compare a
nadie. Cada persona es diferente. Si un familiar o alguien del territorio no
está seguro de comenzar un curso bíblico o de aceptar una enseñanza de la
Biblia, pregúntese por qué. ¿Es posible que la persona esté muy apegada a
alguna creencia religiosa? ¿Será que sus familiares o vecinos la están presionando?
Dele suficiente tiempo para que piense en lo que han hablado y llegue a valorar
lo que la Biblia enseña. ).
Publicador:
—Buenos días, _____. Qué gusto volver a saludarle. La vez
pasada conversamos brevemente sobre un consejo de la Biblia que ayuda al
matrimonio. ¿Cómo ha estado?
Amo/a de casa:
—Bien, gracias. ¿Y usted?
Publicador:
—Muy bien, gracias. No quiero quitarle mucho tiempo. Solo
quería saber: ¿qué le pareció la idea bíblica que comentamos sobre el respeto
en el matrimonio?
Amo/a de casa:
—Me pareció interesante. Nunca lo había pensado así.
(O responde con cierta reserva.)
Publicador:
—Gracias por decirlo. Cada persona ve estos temas de manera
distinta, y eso es completamente normal.
—Permítame preguntarle algo: cuando escucha consejos de la
Biblia, ¿le resulta fácil aplicarlos, o a veces cuesta por las costumbres o
creencias que uno ya tiene?
Amo/a de casa:
—A veces cuesta un poco.
Publicador:
—Lo entiendo muy bien. A muchos les pasa lo mismo. No todos
ven la Biblia igual, y nadie tiene que cambiar de la noche a la mañana. Jehová
nunca presiona; él da tiempo para pensar y decidir con calma.
Publicador:
—Justamente por eso ofrecemos algo muy sencillo: un curso de
la Biblia gratuito, adaptado a cada persona.
—Déjeme preguntarle: ¿alguna vez ha tenido la oportunidad de
analizar la Biblia con calma, sin compromiso y a su propio ritmo?
Amo/a de casa:
—No, la verdad no.
Publicador:
—Eso es lo que nos gusta de este curso. No se trata de
comparar religiones ni de decirle a alguien qué debe creer. Más bien, la Biblia
responde por sí misma.
(Muestra el curso o folleto.)
—Por ejemplo, aquí se analizan temas prácticos para la
familia, la paz interior y la comunicación, usando solo la Biblia.
Publicador:
—¿Qué tema cree usted que sería más útil para su vida ahora
mismo: mejorar la familia, tener más tranquilidad, o entender mejor a Dios?
Amo/a de casa:
—Tal vez la familia / la tranquilidad.
Publicador:
—Excelente elección. Podemos comenzar por ahí, y si en algún
momento siente que no es para usted, no hay ningún problema. Usted decide
siempre.
Publicador (cierre respetuoso):
—Si le parece bien, podríamos empezar otro día con una
lección muy corta, de unos minutos nada más.
—Y si prefiere pensarlo con calma, lo entiendo
perfectamente. ¿Qué le parecería si lo conversamos en otra ocasión?
6. Discurso
(5 minutos.) lmd apéndice A punto 14. Título: Dios quiere
que le oremos (th lección 8 Dé un toque de color a su enseñanza con ejemplos
sencillos que capten la atención de sus oyentes y enseñen puntos importantes. ).
Título: Dios quiere que le oremos
Introducción
Imagine a un niño que tiene un padre amoroso, fuerte y
sabio. Cuando el niño está feliz, corre a contarle. Cuando tiene miedo o un
problema, también lo busca. Ahora pensemos en esto: ¿cree que nuestro Padre
celestial es diferente? La Biblia nos asegura que no. Jehová quiere que le
oremos y que le hablemos con confianza.
1. Jehová desea que le abramos el corazón
Leamos Salmo 62:8.
Este texto nos invita a “derramar nuestro corazón” delante
de Dios. Derramar el corazón no significa usar palabras bonitas o largas, sino
hablar con sinceridad, tal como somos.
Un ejemplo sencillo: cuando un vaso está lleno de agua y lo
inclinamos, el agua sale sola. De igual manera, cuando nuestro corazón está
lleno de preocupaciones, alegrías o tristeza, Jehová quiere que lo inclinemos
hacia él y dejemos salir lo que sentimos.
2. Jehová escucha a todos los que le oran
Ahora leamos Salmo 65:2.
Este versículo llama a Jehová “el Oidor de la oración”. No
dice que escucha solo a unos pocos, sino que escucha a todos los que se acercan
a él con sinceridad.
Pensemos en una estación de radio: si sintonizamos la
frecuencia correcta, la señal llega con claridad. La oración es como esa
sintonía. Cuando oramos con respeto y fe, Jehová siempre está en la frecuencia
correcta para escucharnos.
3. Jehová quiere que le entreguemos nuestras cargas
Leamos 1 Pedro 5:7.
Este texto nos anima a echar sobre Jehová todas nuestras
inquietudes. La palabra “echar” da la idea de soltar algo pesado.
Pensemos en alguien que lleva una mochila muy cargada.
Mientras la lleva puesta, se cansa y avanza con dificultad. Pero cuando la deja
en el suelo, siente alivio. Jehová quiere que no carguemos solos nuestras
preocupaciones, sino que se las entreguemos a él mediante la oración.
Conclusión
Estos textos nos enseñan una verdad muy reconfortante: Dios
quiere que le oremos. Quiere que le abramos el corazón, nos escucha con
atención y desea ayudarnos a llevar nuestras cargas.
Por eso, no importa si nuestras oraciones son cortas o
largas, sencillas o con lágrimas. Lo importante es recordar que Jehová siempre
está dispuesto a escucharnos. Si hacemos de la oración una parte regular de
nuestra vida, sentiremos su cercanía, su paz y su amor cada día.

