SEAMOS MEJORES MAESTROS 26 DE ENERO AL 01 DE FEBRERO 2026

 

SEAMOS MEJORES MAESTROS 26 DE ENERO AL 01 DE FEBRERO 2026 




4. Empiece conversaciones

(2 minutos.) PREDICACIÓN INFORMAL. Averigüe qué temas le interesan a la persona y póngase de acuerdo con ella para volver a hablar en otra ocasión (lmd lección 1 punto 5   Escuche. No hable demasiado. Dele a la persona la oportunidad de expresarse. Cuando sea apropiado, haga preguntas. ).

Publicador:

Buenos días. Parece que hoy el bus está demorando un poco, ¿verdad?

 

Persona:

Sí, como siempre.

 

Publicador:

Así es. Mientras uno espera, a veces aprovecha para pensar en muchas cosas. Hoy en día, ¿hay algún tema que a usted le preocupe o le interese especialmente?

 

Persona:

Bueno, la verdad es que el futuro. Todo está muy difícil.

 

Publicador:

Lo entiendo. Muchas personas se sienten así. ¿Qué es lo que más le preocupa del futuro?

 

Persona:

La familia, el trabajo… no se sabe qué va a pasar.

 

Publicador:

Tiene razón, esa incertidumbre puede causar mucha ansiedad. Gracias por comentarlo. ¿Usted cree que hay algo que pueda ayudar a enfrentar mejor esas preocupaciones?

 

(Escucha con atención, deja que la persona se exprese.)

 

Persona:

No mucho, uno solo sigue adelante.

 

Publicador:

Eso demuestra que usted es una persona esforzada. Algunas personas han encontrado consuelo en consejos prácticos de la Biblia sobre el futuro y la familia. No quisiera quitarle tiempo ahora, pero ¿le parecería bien que en otra ocasión conversemos brevemente sobre ese tema?

 

Persona:

Sí, podría ser.

 

Publicador:

Excelente. Si le parece, otro día que coincidamos o cuando le quede mejor, lo hablamos con calma. Me gustaría escuchar su opinión. Que tenga un buen día.

 

5. Haga revisitas

(3 minutos.) DE CASA EN CASA. Responda a una pregunta que la persona le hizo en una conversación anterior (lmd lección 9 punto 3 3. Escuche con atención. Deje que la persona hable y no la interrumpa. Si tiene alguna objeción o le expresa sus sentimientos y preocupaciones, no la ignore. Si le presta atención, la persona verá que a usted realmente le interesa lo que ella piensa. ).

Publicador:

Buenos días. Soy la persona que pasó la vez anterior y conversamos brevemente. Usted me comentó algo que me pareció muy interesante.

 

Persona:

Ah, sí, recuerdo. Pase.

 

Publicador:

Gracias. La vez pasada usted me preguntó por qué Dios permite tanto sufrimiento si dice que nos ama. He estado pensando en su pregunta porque es muy válida. Antes de comentarle algo, ¿le gustaría decirme qué le hizo pensar en eso?

 

Persona:

Bueno, por todo lo que se ve: problemas, enfermedades, injusticias… a veces uno siente que Dios está lejos.

 

Publicador:

Entiendo. Eso que menciona realmente duele y hace pensar mucho. ¿Hay alguna situación en particular que le haya afectado más?

 

(El publicador escucha con atención, no interrumpe.)

 

Persona:

Sí, en mi familia hemos pasado momentos difíciles.

 

Publicador:

Gracias por confiarme eso. Se nota que es algo que le preocupa profundamente. La Biblia reconoce esos sentimientos. De hecho, muestra que a Dios también le duele ver el sufrimiento. Por ejemplo, hay un texto que explica que él promete eliminar las causas del dolor, no mantenerlas para siempre.

 

Persona:

Eso suena bien, pero cuesta creerlo.

 

Publicador:

Es comprensible. Muchas personas sienten lo mismo. ¿Qué es lo que más le cuesta aceptar de esa promesa?

 

(Escucha con respeto la objeción o duda.)

 

Persona:

Que no veo cambios ahora.

 

Publicador:

Tiene razón, hoy el sufrimiento sigue presente. La Biblia explica que Dios ha permitido por un tiempo que los seres humanos intenten gobernarse solos, pero también asegura que ese tiempo tiene un límite. Por eso, su pregunta es muy importante.

Si le parece, en la próxima visita podríamos analizar un pasaje corto que explica cómo y cuándo Dios actuará. Me gustaría saber qué opina después de leerlo.

 

Persona:

Sí, me parece bien.

 

Publicador:

Perfecto. Gracias por expresarse con tanta sinceridad. Me alegra poder escuchar lo que piensa. Entonces, en otra ocasión lo vemos con calma.

6. Haga discípulos

(2 minutos.) DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia (lmd lección 10 punto 3  3. Dirija el curso bíblico a la hora y en el lugar que le convengan a su estudiante. ¿Prefiere él algún día o alguna hora en especial? ¿Dónde se sentirá más cómodo: en su lugar de trabajo, en su casa, o en un lugar público? Siempre que sea posible, adapte su horario al de su estudiante. ).

 


7. Haga discípulos

(4 minutos.) lff lección 18 puntos 6, 7  

  (lmd lección 11 punto 3   3. No hable demasiado. No le explique al estudiante todo lo que sabe sobre cierto tema. Más bien, céntrese en la información que aparece en el manual de estudio. Cuando haga una pregunta, espere con paciencia a que su estudiante responda. Pero ¿y si no sabe la respuesta o dice algo que no está de acuerdo con la Biblia? Hágale más preguntas para que llegue a la conclusión correcta. Si el estudiante ya entendió la idea, pase al siguiente punto. ).

 

Estudio bíblico – LFF lección 18 (puntos 6 y 7)

 

Tema: Predican con el ejemplo

 

Publicador:

En esta parte de la lección vamos a ver algo muy importante: que el cristianismo verdadero no solo se enseña con palabras, sino con hechos. Para empezar, veamos una experiencia real. Vamos a observar el video “La religión me decepcionó”.

 

(Se ve el video.)

 

Publicador:

Según el video, ¿por qué le decepcionó a Tom la religión?

 

Estudiante:

Porque veía mucha hipocresía, decían una cosa, pero hacían otra.

 

Publicador:

Exacto. Él notó una diferencia entre lo que se enseñaba y lo que se practicaba. ¿Qué efecto cree que eso tuvo en él?

 

(Escucha con atención.)

 

Estudiante:

Perdió la confianza.

 

Publicador:

Así es. Ahora, ¿por qué está Tom convencido de que ha encontrado la verdad?

 

Estudiante:

Porque vio que los Testigos vivían lo que enseñaban.

 

Publicador:

Muy bien. Él no se convenció solo por lo que le dijeron, sino por lo que vio en su conducta diaria. Eso nos enseña una lección importante.

 

Ahora leamos Mateo 7:21.

 

(Se lee el texto.)

 

Publicador:

Según las palabras de Jesús, ¿qué es más importante: decir que creemos en Dios o demostrarlo con nuestras acciones?

 

Estudiante:

Demostrarlo con lo que hacemos.

 

Publicador:

Correcto. Jesús deja claro que no basta con decir que lo seguimos; espera que nuestras acciones estén de acuerdo con lo que enseñamos.

En su opinión, ¿por qué cree que Jesús le da tanto peso a las acciones?

 

(Escucha, no interrumpe.)

 

Estudiante:

Porque así se ve si la fe es real.

 

Publicador:

Exactamente. La fe verdadera siempre se nota en la manera de vivir. Por eso, el cristianismo verdadero se identifica no solo por lo que enseña, sino por cómo viven sus miembros.

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