ARTÍCULO DE ESTUDIO 46 ESTUDIO DE LA ATALAYA Jesús es un Sumo Sacerdote compasivo
ARTÍCULO DE ESTUDIO 46 ESTUDIO DE LA ATALAYA
Jesús es un Sumo Sacerdote compasivo
1, 2. a) ¿Para qué envió Jehová a su Hijo a la Tierra?
Jehová envió a Jesús a la Tierra para liberarnos del pecado
y de la muerte y para deshacer las obras de Satanás. Además, permitió que Jesús
viviera como humano para que, mediante sus propias experiencias, pudiera
comprender nuestras debilidades y así ser un Sumo Sacerdote verdaderamente
compasivo.
1, 2. b) ¿Qué analizaremos en este artículo? (Hebreos 5:7-9)
En el artículo analizamos cómo las experiencias de Jesús en
la Tierra lo prepararon completamente para su función como Sumo Sacerdote.
Entender esto nos ayuda a acercarnos a Jehová con más confianza en oración,
incluso cuando nos sentimos desanimados por nuestros errores.
3, 4. ¿Qué cambios afrontó Jesús cuando vino a la Tierra?
Jesús hizo cambios muy grandes. De estar en el cielo en una
posición privilegiada y rodeado del amor de su Padre, pasó a vivir en la Tierra
entre personas imperfectas. Además, nació en una familia pobre y, siendo niño,
tuvo que huir a Egipto para salvar su vida. Todo esto muestra cuánto estuvo
dispuesto a sacrificarse por nosotros.
5. ¿Qué vio Jesús cuando estuvo en la Tierra, y cómo lo
preparó eso para ser Sumo Sacerdote?
Jesús vio de cerca el sufrimiento humano. Trató con personas
enfermas, afligidas y en duelo, y sintió una profunda compasión por ellas. Al
vivir esas situaciones como ser humano, llegó a entender mejor nuestras
emociones y debilidades, lo que lo capacitó para ser un Sumo Sacerdote que
realmente se compadece de nosotros.
JESÚS TRATA A LAS PERSONAS CON EMPATÍA
6. ¿Qué nos enseñan las comparaciones que usó el profeta
Isaías? (Isaías 42:3)
Las comparaciones de Isaías nos enseñan que Jesús trataría
con ternura a las personas que otros consideraban débiles o sin valor. Aunque
muchos veían a los pobres, oprimidos o enfermos como “cañas quebradas” o
“mechas que apenas arden”, Jesús los vería con amor y compasión, y no los
rechazaría ni los trataría con dureza.
7, 8. ¿Cómo cumplió Jesús la profecía de Isaías?
Jesús cumplió esta profecía al ayudar especialmente a
personas que sufrían mucho y que casi no tenían esperanza. Sanó a enfermos
graves, como leprosos y personas con discapacidades, que además eran marginadas
por la sociedad. En vez de culparlos o rechazarlos, Jesús los ayudó, los sanó y
les devolvió la esperanza, demostrando que Jehová se preocupa por ellos.
9. ¿Cómo enfatiza Hebreos 4:15, 16 que Jesús es un Sumo
Sacerdote compasivo?
Hebreos destaca que Jesús no solo entiende nuestro
sufrimiento, sino que lo siente profundamente. Él se compadece de nosotros
porque experimentó dolor y dificultades como ser humano. Los relatos muestran
que no ayudaba por obligación, sino por verdadero interés. Por eso podemos
acercarnos a él con confianza, seguros de que nos tratará con misericordia y
comprensión.
IMITAMOS A NUESTRO SUMO SACERDOTE
10. ¿Con qué contamos para ayudar espiritualmente a las
personas sordas y a las ciegas?
Aunque no podemos curar limitaciones físicas, sí contamos
con muchos recursos para ayudar espiritualmente a las personas sordas y ciegas.
La organización pone a disposición publicaciones en numerosas lenguas de señas,
material en braille y videos con audiodescripción. Gracias a esto, ellas
también pueden conocer a Jehová y acercarse a Jesús.
11. ¿Cómo sigue la organización de Jehová el ejemplo de
Jesús? (Hechos 2:5-7, 33)
La organización sigue el ejemplo de Jesús al esforzarse por
llegar a personas de todas las culturas e idiomas. Produce publicaciones
bíblicas en más de mil idiomas, incluidos idiomas indígenas y variantes del
romaní. Así, muchas personas pueden escuchar las buenas noticias en su propio
idioma y aceptar la verdad.
12. ¿Qué más hace la organización de Jehová?
Además de enseñar la Biblia, la organización coordina ayuda
humanitaria cuando ocurren desastres naturales. Miles de voluntarios participan
en estas labores y también se construyen Salones del Reino sencillos, donde las
personas pueden reunirse y aprender del amor de Jehová.
13. ¿Cuáles son algunas de las maneras en las que Jesús nos
ayuda?
Jesús, como Pastor excelente, se asegura de que recibamos lo
necesario para mantenernos espiritualmente fuertes. Cuando estamos desanimados
por problemas, errores o enfermedades, él nos comprende y nos apoya. Puede
fortalecernos mediante el espíritu santo y también usando a los ancianos y a
los hermanos para animarnos y ayudarnos.
14. ¿Qué podemos hacer para luchar contra el desánimo?
Cuando el desánimo parece superarnos, debemos reflexionar en
el papel de Jesús como Sumo Sacerdote. Recordar que él entiende nuestras luchas
nos da consuelo. Jesús está dispuesto a ayudarnos justo cuando más lo
necesitamos, especialmente cuando nos sentimos abatidos por nuestras
debilidades.
15. ¿Qué ayudó a un hermano a volver a la congregación?
A este hermano lo ayudaron el trato amoroso y el apoyo de
los ancianos y de la congregación. Ellos lo hicieron sentir bienvenido y le
recordaron que Jehová y Jesús deseaban que perseverara. Ese amor lo animó a
regresar, y con el tiempo él y su familia volvieron a servir a Jehová con
alegría.
16. ¿Por qué nos sentimos muy agradecidos de tener a un Sumo
Sacerdote tan compasivo?
Nos sentimos muy agradecidos porque Jesús siempre está
dispuesto a ayudarnos en el momento oportuno. Sabemos que hoy nos apoya y que
en el nuevo mundo eliminará por completo los efectos del pecado y la
imperfección. Esto demuestra el gran amor y la misericordia de Jehová al darnos
un Sumo Sacerdote tan compasivo.
¿QUÉ RESPONDERÍA?
¿Cómo preparó a Jesús para ser Sumo Sacerdote todo lo que
vivió en la Tierra?
Todo lo que Jesús vivió en la Tierra lo capacitó plenamente
para ser un Sumo Sacerdote compasivo. Al dejar su posición celestial y vivir
como ser humano, experimentó pobreza, rechazo, cansancio, dolor emocional y la
pérdida de seres queridos. Además, vio de cerca el sufrimiento de las personas
y sintió una profunda compasión por ellas. Estas vivencias le permitieron
comprender nuestras debilidades y sentimientos, de modo que ahora puede
ayudarnos con empatía y misericordia.
¿Cómo cumplió Jesús las palabras de Isaías 42:3?
Jesús cumplió Isaías 42:3 al tratar con amor y ternura a las
personas débiles, marginadas o desanimadas. No rechazó a quienes eran vistos
como “de poco valor”, sino que sanó a los enfermos, animó a los abatidos y
devolvió la esperanza a quienes se sentían rechazados por la sociedad. En lugar
de quebrar la “caña” débil o apagar la “mecha” que apenas ardía, fortaleció la
fe y la dignidad de esas personas.
¿Cómo nos ayuda nuestro Sumo Sacerdote hoy en día?
Hoy en día, Jesús nos ayuda de muchas maneras. Está atento a
nuestras luchas y comprende lo que sentimos. Nos fortalece mediante el espíritu
santo, nos da apoyo por medio de los ancianos y de la congregación, y nos anima
cuando estamos desanimados por problemas, errores o debilidades. Además, guía a
la organización para que todos recibamos alimento espiritual oportuno y apoyo
práctico, asegurándonos de que nunca enfrentemos solos nuestras dificultades.

